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Domingo, 24 de enero de 2010

Chivas regresó a la realidad los ánimos de los hinchas de Tigres, que están habituados a vivir las temporadas apretando los dientes.

Después de que sacaron un triunfo como visitantes 1-0 sobre Puebla en la fecha inaugural, anoche los felinos dieron una mediocre actuación.

Hasta ahora son el mejor equipo del inicio del torneo Bicentenario 2010 y tiene en sus filas a un delantero que madura rápidamente, que da muestras de que lo que hizo en el pasado Apertura 2009, no fue producto de la casualidad.

Un concierto de buen futbol de las Chivas. Equipo práctico y con alegría al jugar ante unos Tigres tristes, apáticos, que se contentan en sacar gritos a una tribuna que ilusiona sólo por segundos, por instantes.

Apenas al minuto 3, Javier Hernández adelantó al Rebaño, anticipándose a la marca de Jesús Molina, y con la cabeza puso el 1-0 en el marcador.

Once minutos después, El Chicharito, quien llegó a cuatro goles en dos partidos, repitió la dosis, luego de que, solo en el área, bajó un balón y fusiló a Saucedo.

El joven Molina regresó el interés al partido al 31, al alzarse en el área chiva para rematar un cobro de tiro de esquina y con la cabeza marcar el 2-1, con colaboración del arquero Luis Michel.

Los visitantes fueron fríos y astutos con la pelota. Jugaron mucho de primera intención y recurrieron a la pared, para causar estragos a la zaga universitaria.

Apenas y los felinos comenzaban a machacar con más fuerza la defensiva de los jaliscienses, cuando en la compensación de la primera mitad, apareció el defensa Héctor Reynoso y aprovechando un mal despeje de la zaga auriazul, controló la pelota y superó a Cirilo Saucedo en el corazón del área para poner el 3-1 con el que se fueron al descanso.

Arrancando la segunda mitad, Itamar Batista se coló por el lado derecho del área y lanzó un fogonazo que manoteó Michel a tiro de esquina, en la que fue la jugada más peligrosa de los locales en la parte complementaria

El entrenador felino, Daniel Guzmán, buscó alternativas y sacó de la banca a Everton, su refuerzo de lujo, y a Paulo Nagamura, otro recién llegado, sin que ninguno de los dos pudiera gravitar.

Con esto, dejó a Lucas Lobos como delantero, en compañía de Itamar, lo que le permitió al argentino hacer notar más su futbol, brillante en ocasiones, pero sin encontrar socios ofensivos.

Nagamura como contención tuvo un desempeño discreto, mientras que Everton y Emmanuel Cerda, quien también ingresó como relevo, no pesaron.

De esta forma, Chivas rompió una racha negativa de casi 11 años sin ganar en el Estadio Universitario en torneo de Liga.


El plus es Javier Hernández, todo un "Chicharote", un joven con hambre, con ganas de ser y con el marco dibujado en su mente. El equipo funciona como una máquina y si se habla de la delantera, también hay que destacar el equilibrio. La media cancha, conformada por Patricio Araujo, Édgar Mejía y Xavier Báez, es algo a destacar. Se dice que juventud es sinónimo de inestabilidad, nada más alejado ahora. Con este medio campo las Chivas han conseguido, por lo menos en este juego, un equilibrio constante. A pesar de que los nombres de Bravo, ahora en labores de servidor, en vez de goleador, Medina y Hernández están en la alineación, el cuadro no luce echado al frente sin idea. Estas Chivas se notan trabajadas, convencidas de lo que hacen y lo mejor de todo: alegres.


Tags: Tigres, Guadalajara

Publicado por yelapa @ 11:24
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