
El lunes por la noche, el presidente deportivo, Rafael Lebrija, consultó al propietario de Chivas, Jorge Vergara, para que autorizara la destitución de Arias como técnico, ya que tras un inicio aceptable, en los recientes tres partidos el equipo entró en declive, con un funcionamiento deficiente y que dio como resultado la cosecha de 10 puntos, de 21 posibles, en sus siete partidos dirigidos a partir de la Jornada 8. Dichos números, sumados a los cinco que había acumulado el Francisco Ramírez, dan un total de 15 unidades que ubican al equipo rojiblanco en el tercer lugar del Grupo Uno y en la posición 14 de la tabla general.
Arias, quien fue presentado la noche del 16 de septiembre, sólo estuvo en el Guadalajara 47 días, por lo que el proyecto de Vergara de mantenerlo por tres años quedó en el olvido. Su contrato terminaría con el torneo, pero llegando a la Liguilla la renovación sería automática.
Así, ayer por la mañana se le comunicó a Raúl que dejaba fungir como timonel rojiblanco para ser sustituido por José Luis Real, quien se desempeña como director de fuerzas básicas de Chivas.
“El día de hoy (ayer) tuve una plática en la mañana con Raúl Arias y tomamos la decisión, de común acuerdo, de prescindir de sus servicios en el Deportivo Guadalajara. Se tomó esa decisión en razón de los resultados, sobre todo del último que se tuvo (ante Morelia), que fue un partido desastroso, es como hemos visto el accionar del equipo en estos tres últimos partidos”, explicó Lebrija.