My title l>

lunes, 20 de abril de 2009

America, pasa sobre los pies de Chivas, por que lo admira como equipo, por su corazon es mas grande y me encanta cuando gana el clasico de clasicos.

Fue arrollador el paso del rebaño, y eso se puede ver en este video en el que uno de los vocalistas Jorge Medina, se coloca la camisa y alava al equipo mas grande, al mejor.




Y que quede claro, por que mas que el agua no se puede, como olvidar esas huellas de esta victoria, que se habia escrito desde antes de la historia.

Mientras se odia al america, por ser como es, el amor es al natural por un equipo que es chivas, cuando las aguilas son pisoteadas.


Chivas fue mejor, tuvo las mejores opciones ante un América sin corazón que cometió cualquier cantidad de errores defensivos, pero para su fortuna, el rival aprovechó una nada más.

Y es que ganar un clasico no son solo 3 puntos, es un desafio a la historia. Chivas lo tiene todo para ganar y elevar el ego hasta el cielo, donde estan los dioses.

Quién sabe como lo hizo, pero lo hizo. Cumplió con su pacto sagrado, con su legado histórico, con su fundamento perpetuo, con su prueba de sangre, de espíritu, de convicción, de identidad...

 

En el atardecer de un domingo de sol, con Don Jorge y Doña Angélica en el palco, con el Jalisco bello y esplendoroso, con un entrenador inexperto en la banca y con la cancha llena de garra, Chivas cumplió con su undécimo mandamiento...

Son la nueve de la mañana con cinco minutos del domingo 19 de abril en el viejo reloj de Palacio de Gobierno de Guadalajara, Jalisco. Y aquí esta, el mismo horizonte, los mismos ritmos, los mismos murmullos, las sonrisas y el andar de una calle detenida en la perpetuidad del tiempo... Desde Morelos y Maestranza, el Teatro Degollado, sus fuentes, la catedral metropolitana, sabores y olores que huelen a provincia en una ciudad a la que le sobran tradiciones, motivos y regateos con la historia.

Los héroes del Clásico son muchas veces egoístas. Viven apretujados con sus recuerdos, con sus momentos, con sus verdades, con sus mentiras y con conjeturas. Alfredo Tena camina por el club America. Fernando Quirarte se esmera para atender a los comensales de su nuevo restaurante. El americanista dice que los clásicos le marcaron para siempre en su vida. El de Chivas recalca que aquellos que no lo pueden disfrutar se pierden de unos de los episodios más sagrados del fútbol... Las broncas, los goles, El Azteca delirante, el Jalisco a tope y un poco de la historia que marcó a generaciones y generaciones de mexicanos...

El Tigre Sepúlveda camina con dificultad rumbo al coloso, presumiendo la camiseta que él y otros más hicieron grande y sagrada.

Jorge Vergara está llegando a un estadio del cual corre el riesgo de salir de muchas maneras y luego y siempre están ellos: los fanáticos de ambos equipos que tratan de sostenerlo, a pesar de todo, como si fuese una costumbre popular, una tradición de arraigo ligada a los sentimientos más profundos de la familia mexicana. La explanada cumple su parte, con mascaras, un malabarista, cabelleras multicolores, playeras, mensajes y hasta el viejo limosnero de la calle Carranza.

Un recordatorio para Vergara... Y otro más refrendando el mensaje que Chivas mandó a sus cibernautas. Por lo demás, la explanada de la Calzada Independencia está llena de niños, de caras inocentes, de escenas familiares y de un dejo nostalgia por lo que puede ser el ultimo Clásico de la historia en este escenario.

Algo presentía Michelle Bauer antes del juego. El America caliente sin Cabañas y por tanto sin mucha esperanza.

La señora Vergara trata de explicarle al hijo de Omar Arellano por qué tuvo que echar a su abuelito tres días antes del Clásico.

Y Paco Ramírez no lo acepta, por dentro está... Digamos que está nervioso...

El Jalisco luce esplendoroso, dividido en sol y en sombra, separado pasionalmente y unido en muestras de amor, de pasión y de odio al mismo tiempo.

Desde el palco de Vergara, emerge la figura de Javier Aguirre...
El Clásico 204 de la historia ha comenzado... El sufrimiento y la esperanza vienen incluidos...

Aquellos que digan que fue un juego ampliamente espectacular están mintiendo. Aquellos que digan que fue un juego para el bostezo también están mintiendo. America salió sin Cabañas y Chivas perdió a Magallón a los 25 minutos.

Fue un juego parejo. De Pinho tuvo la suya y Omar Arellano otro par. La tribuna, como siempre, lo mejor...

Como en la vida, nada en el Clásico se obtiene sin merecerlo. Así que si Chivas encontró la llave para hacerlo, fue porque lo buscó, a su manera, a su estilo y en sus propios tiempos y términos.

Son las seis de la tarde con 37 minutos del domingo 19 de abril del año 2009. El sol aún tapiza parte del estadio, los corazones aún palpitan y las manos aún sudan. El Amaury está solo, solo, solo y con más de 60 mil almas que le impulsan...

Lo del Clásico, lo de Chivas, lo de su semana, parecen una historia de cuentos medieval. El Rey Jorge y la reina Angélica ordenaron la decapitación de un entrenador durante la semana. Pusieron a otro. Qué más da.

Y desde el palco real, donde estrechan sus lazos de amor, donde sufren y gozan como su pueblo, donde reciben a invitados especiales como El Vasco Aguirre, desde ahí, Jorge y Angélica vieron como su equipo, sus jugadores y su nuevo entrenador, respondían ganado el Clásico. Que bonita historia, tan linda que cada vez que la escucho se me pone la piel de gallina...











Tags: Clasico, arrolladora, video, puerto, vallarta

Comentarios