
Chivas echo a la basura su gran temporada; igualo ante Rayados y quedo fuera
Fue una noche de mucha fiesta, pero sin milagro.
Chivas y Monterrey entregaron un partido vibrante, aunque lleno de fallas defensivas, que culminó con un empate de 4-4 y el superlíder, una vez más, quedó eliminado.
El global en su contra fue de 8-5, de escándalo si se toma en cuenta que el Rebaño apenas recibió 13 tantos en las 17 jornadas de fase regular, y entre el miércoles y ayer le hicieron ocho.
El Guadalajara se queda en la orilla después de una terrible serie de cuartos de fi nal, a pesar de que el partido de anoche fue de los mejores que se hayan visto en el año.
Sin embargo, todo lo que los rojiblancos hicieron a lo largo del campeonato quedó en nada.
Tenían la encomienda de ganar por tres goles; marcaron cuatro, pero regalaron espacios al fondo que signifi caron recibir la misma cantidad.
En esa vorágine de intensidad con que inició el partido, Omar Bravo, en el que probablemente fue su último partido con Chivas, se encargó de abrir el marcador con un golazo que tuvo que validar el árbitro asistente luego de que el balón pegara en el travesaño y después picara dentro.
Pero como la tranquilidad no fue compañera del Rebaño, vinieron los huecos en la zaga, que aprovecharon los ofensivos rayados.
Goles rayados Jared Borgetti siguió en plan grande, después de haber anotado tres goles el miércoles, ayer le dio asistencias a Carlos Ochoa y Jesús Arellano para poner al frente al equipo durante algunos minutos.
Las ganas por ir al frente, de nueva cuenta, hicieron que con un certero cabezazo de Alberto Medina, quien dio uno de sus mejores partidos de la temporada, Chivas alcanzara la igualada momentánea.
Baja intensidad Para la segunda mitad todo cambió, la intensidad del encuentro bajó, ambos equipos fueron más cautelosos y las ocasiones de gol se redujeron considerablemente, en comparación al primer tiempo.
Las Chivas pusieron un poco de más emoción cuando anotaron el 3-2, que a fi nal de cuentas fue insufi ciente, pero con otra desatención en un saque de banda, Walter Erviti hizo su gol para el 3-3.
Ya hacia el final, con todo decidido, Jonny Magallón anotó con la cabeza el último gol chiva del torneo al 88’; pero Carlos Ochoa, en la compensación, finiquitó la obra rayada.
No chivas, no estaba escrito, y es que cuando la mente traiciona al corazon, el precio no se puede pagar. Insufisiencia cardiaca en el partido, las lagrimas eran de mas tristes, su sabor representaba el amor al mas grande, aquel que no muere solo, todos lo hacemos junto con el.
El futbol, la vida, no son juegos, sino guerras que se disfrazan de juegos para poder luchar.
Pero consuela saber que esto no es el fin del mundo.
Solo un juego en el que no existe el empate sino la victoria.
Esta vez no se lucho para la conquista del titulo, aquella doceava estrella que casi se toca, ese paso fue lo que agonizo unas esperanzas en ganar la guerra con el corazon valiente.
Si chivas, habra mas futbol, mas triunfos, mas glorias con las que existes, y le das sentido a la vida de millones de corazones.