domingo, 09 de marzo de 2008

“chico”

Sus aficionados pregonan que el torneo les queda “chico” y no hay club en México que pueda decir lo contrario. Guadalajara es el único invicto, es el que más anota, el que menos recibe y es jornada a jornada cada vez más líder. Porque ni siquiera el Toluca, de quien la historia dice le ha quitado cinco veces la imbatibilidad, ayer pudo con el tornado rojiblanco que le venció por la mínima diferencia.

Mucho tendrán que agradecer los del estado de México a Hernán Cristante que el duelo no terminara con un marcador humillante contra los Diablos.

Impotente, el arquero se batió a diestra y siniestra con todo el bagaje que su largo recorrido en el balompié nacional le permitió.

Le ganó un par de mano a mano a Bravo, le sacó disparos a Santana, a Pineda, a Fabián, un verdadero demonio solitario al que sólo le faltó organizar un ataque para que su equipo tuviera alguna posibilidad de empatar el marcador.

Chivas juega de memoria. Autoritario en el rectángulo contra cualquiera, incluso contra un equipo tan peligroso como el mexiquense.

Porque Toluca no fue ningún flan. Se comportó correoso, aunque ampliamente superado por las revoluciones que la juventud de los chicos de Efraín Flores.

Pero los tapatíos están para cosas mayores. Aguantan el peso de quién se les ponga enfrente y si bien pecan en al cantidad de fallas hacia el frente, llegan tanto y tanto al arco rival que es cuestión de tiempo para que sus aficionados griten gol.

Ayer pudieron machacar al Toluca sin problema. Sobre todo en la segunda parte, cuando el gol de Sergio Santana ya estaba lejano en el minuto 32.

Porque fue en la parte complementaria cuando a los correcaminos rojiblancos les soltaron las cadenas y a los zagueros visitantes no les quedó otras que convertirse en coyotes resignados a la persecución.

Y es que Chivas termina lo que empieza. Sobre todo desde la banda de Magallón, quien no se cansa de ilustrar en defensa, para luego lanzar al frente.

Eso sí. Contundencia, pese a tener la ofensiva que más pega, falta. Omar Bravo falla demasiado. Ayer tuvo al menos tres opciones claras y salió del Jalisco sin un festejo, lo mismo que Santana, autor del único tanto porque su puntería no da para más.

Como sea, mucho tuvo que ver Cristante. Héroe de los choriceros pese a la derrota, porque ni zaga, media, y menos delantera funcionaron a la altura del rival que Toluca tuvo enfrente.

El Guadalajara. Equipo de llegadas al área rival en cascada, de zaga monolítica, el único invicto del futbol mexicano y del que sus aficionados no se cansan de repetir que la Liga les queda “chiquita”.

El juego dinámico de los rojiblancos divierte, apasiona; y el rival lo hizo más atractivo pues el Toluca, como ya es característico, siempre da batalla.

Hasta los últimos minutos del encuentro estuvieron cardiacos, Chivas quería más pero aunque en esta ocasión solamente fue un gol, la gente del chiverío nunca dejó de apoyar a los suyos, ya sea por las porras o por la "ola" o por los cánticos de la Legión. Pero algo caracterizó el desarrollo del encuentro: las banderas no dejaban de ondear.

El alarido no se hizo esperar al silbatazo final, la gente salió contenta y espera ansiosa el próximo juego de su Rebaño, en el que seguramente hará nuevamente una gran entrada, ahora dentro de la Copa Santander Libertadores ente el colombiano Cúcuta.

 


Comentarios

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Autor: Aficionado
Fecha: lunes, 17 de marzo de 2008
Hora: 20:35

no manchen esto fue de mas de una semana y no ponen algo mas fresco
Rebotado