¿Campeones del Mundo?
38 años largos años pasaron para que Guatemala le ganara a México y tenía que ser en el “brillante” periodo que ha tenido Hugo Sánchez al frente de la Selección Mexicana, como a él le gusta llamarla. No es ni pre olímpica ni olímpica, LA SELECCIÓN MEXICANA.
Bueno, pues ese equipo jugó en un campo espantoso, ante un cuadro aguerrido como el guatemalteco, que basa su futbol en la lucha cuerpo a cuerpo, en la dureza, de la que el equipo mexicano no estuvo exento.
El año lo empezó Hugo perdiendo frente a Estados Unidos y lo cierra perdiendo frente a Guatemala. ¡Extraordinario! Hugo Sánchez, que se pasa toda la noche antes de un partido y después de un partido, en la cama, como un Adonis, pensando qué va a decirle a la prensa si gana y si pierde. Si pierde, los pretextos son típicos: la cancha, los rivales tiraron patadas, el arbitraje, el partido nos sirvió…; si gana, ¡Maravilloso! tuvimos un gran año, ganamos una calificación de 9.9. Es indudable que Hugo se ha convertido, por lo menos en los últimos años, primero en el depredador más grande del equipo nacional y segundo, en el imbécil más grande de la Selección Mexicana. Así de fácil; no hay medias tintas.
Para mi gusto, Hugo es un fracaso como entrenador, un cero a la izquierda, un hombre que ha manoseado a cerca de 75 jugadores, algo que él rechazaba constantemente. Juega con todos por detrás del balón, muchos junto al portero, su equipo no sabe ganar posiciones. Si ese es el equipo pre olímpico, pues le falta mucho y se va a encontrar con ese tipo de partidos durante la eliminatoria. No quiero saber qué va a pasar en una eliminatoria que nadie toma en cuenta, ni la Federación ni Hugo ni los directivos ni nadie, porque simplemente es para ir a unos juegos olímpicos que están lejanos, que se van a jugar en China, que no reportan absolutamente nada, que, por supuesto, no tienen el interés televisivo ni mucho menos los reflectores y el resplandor del dinero que la Federación Mexicana le saca a este equipo nacional.
Guatemala no está para exigir a nadie, es un equipo irrelevante con todo respeto, tiene un cierto equilibrio y nada más. Luchan, pelean y pegan mucho, pero los mexicanos a fin de cuentas hicieron lo mismo y saltaron al campo sin entereza, como una selección que está asomada a un abismo, apoyada en un ambiente favorable, con gente que se muere por ver a la Verde y no pasó nada.
Esta Selección Mexicana, o Sub 23, como quieran llamarle, es de lo peorcito que ha habido en el futbol mexicano. Ni Giovani, que se tapó todo el partido y de milagro no se lesionó ni Vela, que apareció por una simple jugada y se ha perdido como buen jugador, Guardado, que fue el mejor, Salcido que intentó aportar su experiencia y los demás, no pasa absolutamente nada con ellos; Ochoa, como siempre, es lo único salvable, porque ni Villaluz ni Araujo ni Esparza ni Arellano ni Barrera ni Pineda, sirvieron para algo.
Si así queremos ser campeones del mundo, Hugo, vete a tomar el pelo ya sabes adonde y ponle más anginas si quieres terminar con brillantez tu nefasto paso por la Selección Mexicana.

