El mejor equipo del futbol MEXICANO Las Chivas de Corazon. Interactua y apoya al rebaño sagrado todas las galerias de los jugadores. Estadisticas, goles, informacion solo para la aficion chivista de alma y corazon rojiblanco, amor y pasion por ganar.
El sol quemaba. De verdad quemaba. Sol de estío. Pero en ellos no había señal de hastío. Ni mucho menos.
La selección de todos sigue siendo de todos aunque hay quien se empeñe en que deje de ser de todos.
Unos 200 aficionados se dieron cita a husmear desde lejos el entrenamiento de la selección mexicana.
Hombres de seguridad, una barrera delimitante y además el inmenso autobús mantenían la zona infranqueable para estos seguidores.
Pero ellos resistían.
El fanatismo es una religión tan estoica que raya casi en el masoquismo.
Dominaban los de Chivas y en la moda de la vestimenta seguía el atuendo del Tri y después Pumas, América… y el resto, hasta un aficionado del Galaxy, que por irle al América no podía irle a Chivas USA.
La valla simulaba una zona mixta de competencias oficiales. Supuestamente, en esa estrecha área, estarían los medios de comunicación, pero cómo no había ojos más que para el Tri, el espacio pronto se llenó de aficionados y aficionadas que reclamaban un autógrafo, con el derecho que les daban las casi dos horas de espera para canjear esa paciencia por un garabato o una sonrisa estereotipada que se quedara digitalizada en los teléfonos celulares.
Los jugadores respondieron bien a la pleitesía que le mostraban los aficionados.
Algunos como Carlos Salcido, se dieron tiempo para recomponer un peinado que ya había descompuesto la naturaleza.
De Chivas sólo se dio a la fuga, en el tramo final, el más esperado y el más arrullado por el afecto popular, Omar Bravo, quien entró al autobús sin dedicar una mirada. Pero Salcido y “Maza” Rodríguez dedicaron el tiempo que fueron requeridos para entrevistas y para la devoción de los fanáticos.
Igual lo hicieron Jared Borgetti, Gonzalo Pineda, “Chiquis” García, Guillermo Ochoa, Moisés Muñoz, Jesús Corona y Juan Pablo “Loquito” García, quien empieza a acostumbrarse al hábitat que le espera al concluir la jornada de la Copa de Oro, cuando se reporte con Chivas USA.
El último en retirarse fue Lavolpe. Intentó una sonrisa que pareció un corto circuito en su rostro y sin responder a los reclamos de prensa y afición se metió al autobús y ordenó la partida.
Y se empezaron a dispersar. Bajo ese sol quemante. De estío y de hastío.