Líder de grupo
+ México 0-0 Grecia
México sumó su vigésimo partido sin conocer la derrota y quedó a la espera de Argentina en las semifinales de la Copa de las Confederaciones al empatar el miércoles sin goles con el campeón europeo Grecia.
México, que previamente había doblegado a Japón y Brasil, ganó el Grupo C con siete puntos y Grecia quedó último con uno.
Brasil, que empató 2-2 con Japón, quedó segundo del grupo y se medirá con Alemania en la fase siguiente.
México mostró un rostro diferente al de sus juegos previos por las variantes obligadas para suplantar a Salvador Carmona y Aaron Galindo, marginados del plantel por cuestiones disciplinarias, y porque el estratega Ricardo Lavolpe le dio descanso a Zinha y Jared Borgetti.
Esos cambios mermaron la capacidad ofensiva del equipo, que creó pocas acciones de peligro en la primera mitad.
Fueron los griegos los que aderezaron los primeros minutos del juego.
Crisparon los nervios de México cuando Oswaldo Sánchez desvió con las uñas un cabezazo de Zisis Vryzas que rebotó en el travesaño. Ioannis Amantidis tomó el rebote y remató de derecha a quemarropa, pero el arquero reaccionó con un manotazo y evitó la caída de su marco.
Los mexicanos respondieron con un contragolpe que tuvo como único resultado la amonestación de Amanatidis por frenar con falta el avance de Luis Pérez.
Francisco Fonseca hizo el primer tiro al marco helénico a los 10, pero el portero Antonios Nikopolidis logró desviar el disparo.
Angelos Charisteas se perdió a los 19 una oportunidad cuando un despeje profundo picó entre él y Sánchez, que apurado le puso el cuerpo para bloquear un disparo que por apresurado le salió débil.
A los 31, en una combinación con Fonseca por la derecha del área, Juan Pablo Rodríguez despertó a Nikopolidis con un disparo a media altura bien controlaro por el portero.
En el segundo periodo, Lavolpe envió a la cancha a Alberto Medina a cambio del capitán Pavel Pardo con instrucciones de dinamizar el juego por la banda derecha y poco después a Gerardo Torrado para reforzar la recuperación de balones en mitad del campo.
Con eso, Méxcio tuvo más claridad en sus jugadas ofensivas pero sin alcanzar el objetivo de anotar.
Jaime Lozano a los 62 se apropió del balón en la esfera central, lo condujo en solitario hasta la entrada del área rival desde donde hizo un tiro que se perdió sobre el travesaño.
Cinco minutos después, Torrado recibió un pase de Gonzalo Pineda desde la banda derecha e hizo un potente disparo que Nikopolidis pudo detener.
Grecia reaccionó en contragolpe por la izquierda que no pudo coronar Vryzas al enredarse con el balón y sacar un tiro débil.
Otra clara oportunidad a los 70 se perdió cuando Papadoupolus y Giannakoupolus vieron pasar frente a ellos un balón que rasante iba paralelo a la línea de gol y que nadie alcanzó a tocar.
A los 72, el zaguero Rafael Márquez saltó al campo por primera vez en el torneo, del que estaba marginado por una lesión en la parte posterior del muslo izquierdo.
Una posición ilegal invalidó a los 80 un tiro con el que Alberto Medina había anidado en la red el balón y dos minutos después le anularon un tanto a los griegos por la misma razón.
En las postrimerías del juego, una triangulación de Charisteas a Papadopoulos quien se la devolvió para que el artillero rematara, terminó en un balón desviado por manotazo de Sánchez que lo envió encima del travesaño.

