Chivas y el golpe final
A priori parece una misión imposible, pero Boca Juniors apuesta a sus pergaminos y a la mística del estadio la "Bombonera" para remontar cuatro goles en contra ante el Chivas de México cuando se midan el martes por los cuartos de final de la Copa Libertadores.
En el encuentro de ida jugado el 2 de junio, el conjunto mexicano logró en su casa un resonante triunfo por 4-0, que lo deja en inmejorable posición para acceder a las semifinales por primera vez en su historia.
No existen antecedentes de un equipo que haya podido remontar semejante diferencia en instancias decisivas del certamen continental.
Heridos en su orgullo, los boquenses quieren ser los primeros y para ello esperan contar con un aliado de lujo: el aliento de sus hinchas, que prometen convertir a la "Bombonera" en una verdadera caldera para recibir a los mexicanos.
"Todos los que vienen a la chancha de Boca tienen miedo", advirtió el técnico Jorge Benítez.
Las estadísticas le dan la razón: Boca no pierde en su estadio por la Libertadores desde 2003 ante el Paysandú de Brasil. En el actual certamen, ganó todos los partidos que disputó como local y no recibió goles en contra. En todos los casos, logró victorias con un promedio de tres tantos por encuentro.
Boca no sólo se jugará el prestigio internacional que alcanzó en los últimos años --ganó la copa en 2000, 2001 y 2003 y llegó a la final en 2004, la cual perdió a manos del Once Caldas de Colombia-- sino que corre riesgo de no disputar el certamen en 2006, porque no sumó en la actual temporada los puntos necesarios para clasificar a la próxima edición.
"Es la primera vez que este grupo tiene que remontar un partido con tanta diferencia. Pero nos tenemos confianza. Serán fundamentales los hinchas porque ellos lo van a sentir", dijo el delantero Barros Schelotto, el jugador más ganador en la historia de Boca con 10 títulos.
Ni los pergaminos de su rival ni la Bombonera parecieran alterar al cuadro mexicano.
"Ganamos 2-0" pronosticó el presidente del Chivas, Jorge Vergara, quien además consideró que en caso de dejar en el camino el martes a Boca, su club "se convertirá en el mejor de América".
Más medido, pero igual de optimista, el volante Ramón Morales advirtió que "encontraremos un Boca diferente, que saldrá con todo a presionarnos e intentarán golearnos. Pero nosotros también podemos sacar un buen resultado en Buenos Aires".
Boca apostará por una formación netamente ofensiva. Desde el arranque estará la exitosa dupla conformada por Barros Schelotto y el goleador Martín Palermo, ambos ausentes en el partido de ida.
Marcelo Delgado ocupará la función de enganche en reemplazo de Andrés Guglielminpietro. En los laterales volverán el brasileño Baiano y el colombiano Gerardo Bedoya, y en el mediocampo su compatriota Fabián Vargas.
Equipo que gana no se toca, por eso el técnico del Chivas Benjamín Galindo apostará por los mismos once que golearon en Guadalajara. Entre ellos, el volante Alberto Medina y el arquero Jesús Corona, que recibieron el permiso del entrenador del seleccionado mexicano Ricardo Lavolpe para jugar el encuentro y luego viajar a Alemania para disputar la Copa Confederaciones.
El partido, dirigido por el árbitro uruguayo Martín Vázquez, se jugará a partir de las 00.15 GMT

