¡El Clásico!
Llegó el momento esperado, de mostrar orgullo por los colores que defienden, y este domingo tanto América como Chivas se medirán en una versión más de Clásico del futbol mexicano, al continuar la fecha nueve del Campeonato Clausura 2005.
El "Clásico de clásicos", ese que despierta pasiones, se mantiene marcado por la rivalidad de ambos clubes a lo largo de la historia y tendrá como marco un Estadio Azteca repleto de aficionados, los cuales esperan ver un buen partido.
En un horario inusual, América recibirá a Chivas a las 18:00 horas en el coloso de Santa Ursula, duelo donde ambos conjuntos deberán salir por el triunfo para sumar puntos que les permitan aspirar a la liguilla, además de defender el orgullo y mostrar amor a sus colores.
Las Águilas se ubican en la tercera posición del Grupo Uno con 15 unidades, dos menos que los líderes Tecos y Morelia (17), pero con la presión de Atlante (11) y Pumas (10), de ahí la importancia de salir con la victoria.
Pero el Rebaño Sagrado, con la situación un poco mas complicada rumbo a la liguilla, se encuentra en la cuarta posición del G-Dos con 10 puntos, mismos que Tigres, pero a siete del superlíder Cruz Azul (17) y cuatro de Toluca (14).
Se trata de un juego que despierta pasión, animadversión y rivalidad donde se esperan acciones abiertas y de goles, ya que los hombres de uno y otro bando así lo presumen.
Rumbo al clásico de esta tarde, las Chivas del Guadalajara se procuraron una discreta llegada a la capital del país, esquivaron los tumultos y frustraron a sus numerosos seguidores, tanto en la terminal aérea como en el llamado Hangar B; en cambio, resultaron más afortunados quienes decidieron esperarlos en el hotel sede de su concentración.
Sin embargo, en Guadalajara, antes de emprender el viaje, el portero Oswaldo Sánchez se mostró ansioso y se declaró con muchas ganas de jugar tras salir de una lesión en el hombro izquierdo, y tajante señaló: "En el clásico no hay favoritos. No hay motivo para considerar favorito al América. Simplemente va a ganar quien meta más güevitos ¡así de fácil!".
El técnico Benjamín Galindo, quien deberá ver el partido desde algún palco por estar suspendido, comenzó a captar la efervecencia generada en torno al encuentro entre el único equipo que recluta solamente a jugadores mexicanos y un América que se dispone a vivir en el estadio Azteca el partido de mayor convocatoria del torneo.
"Sí me parece lamentable no poder estar en el área técnica, es una lástima y peor todavía cuando se debió a una expulsión incorrecta", señaló Galindo Marentes, quien sin embargo expresó que está tranquilo porque sus jugadores saben muy bien la tarea que deberán realizar sobre el terreno de juego.
El plantel tapatío arribó al aeropuerto capitalino e hizo su descenso literalmente en un rincón, en la zona donde estacionan las avionetas Cesna, de inmediato abordaron el omnibús de Jorge Vergara y fueron escoltados hasta un hotel ubicado al sur de la ciudad. Una ruidosa multitud recibió a los elegantes jugadores, uniformados con trajes oscuros.
Omar Bravo fue otro de los más solicitados; el atacante aún está resentido de una lesión en el tobillo derecho, pero dijo que nada le impedirá participar en el juego de este domingo, "no me lo quiero perder y voy a aportar lo mío", expresó el sinaloense en medio de gritos y porras.
En tanto, el vicepresidente, Ivar Sisniega, comentó que el América-Guadalajara será un parámetro para ver cuál de los dos equipos tiene más afición, "será difícil que alguno gane con dos goles de diferencia, más bien pienso que será un duelo muy cerrado". En cambio, Vergara pronosticó 3-0 en favor de Chivas.
El "Clásico de clásicos", ese que despierta pasiones, se mantiene marcado por la rivalidad de ambos clubes a lo largo de la historia y tendrá como marco un Estadio Azteca repleto de aficionados, los cuales esperan ver un buen partido.
En un horario inusual, América recibirá a Chivas a las 18:00 horas en el coloso de Santa Ursula, duelo donde ambos conjuntos deberán salir por el triunfo para sumar puntos que les permitan aspirar a la liguilla, además de defender el orgullo y mostrar amor a sus colores.
Las Águilas se ubican en la tercera posición del Grupo Uno con 15 unidades, dos menos que los líderes Tecos y Morelia (17), pero con la presión de Atlante (11) y Pumas (10), de ahí la importancia de salir con la victoria.
Pero el Rebaño Sagrado, con la situación un poco mas complicada rumbo a la liguilla, se encuentra en la cuarta posición del G-Dos con 10 puntos, mismos que Tigres, pero a siete del superlíder Cruz Azul (17) y cuatro de Toluca (14).
Se trata de un juego que despierta pasión, animadversión y rivalidad donde se esperan acciones abiertas y de goles, ya que los hombres de uno y otro bando así lo presumen.
Rumbo al clásico de esta tarde, las Chivas del Guadalajara se procuraron una discreta llegada a la capital del país, esquivaron los tumultos y frustraron a sus numerosos seguidores, tanto en la terminal aérea como en el llamado Hangar B; en cambio, resultaron más afortunados quienes decidieron esperarlos en el hotel sede de su concentración.
Sin embargo, en Guadalajara, antes de emprender el viaje, el portero Oswaldo Sánchez se mostró ansioso y se declaró con muchas ganas de jugar tras salir de una lesión en el hombro izquierdo, y tajante señaló: "En el clásico no hay favoritos. No hay motivo para considerar favorito al América. Simplemente va a ganar quien meta más güevitos ¡así de fácil!".
El técnico Benjamín Galindo, quien deberá ver el partido desde algún palco por estar suspendido, comenzó a captar la efervecencia generada en torno al encuentro entre el único equipo que recluta solamente a jugadores mexicanos y un América que se dispone a vivir en el estadio Azteca el partido de mayor convocatoria del torneo.
"Sí me parece lamentable no poder estar en el área técnica, es una lástima y peor todavía cuando se debió a una expulsión incorrecta", señaló Galindo Marentes, quien sin embargo expresó que está tranquilo porque sus jugadores saben muy bien la tarea que deberán realizar sobre el terreno de juego.
El plantel tapatío arribó al aeropuerto capitalino e hizo su descenso literalmente en un rincón, en la zona donde estacionan las avionetas Cesna, de inmediato abordaron el omnibús de Jorge Vergara y fueron escoltados hasta un hotel ubicado al sur de la ciudad. Una ruidosa multitud recibió a los elegantes jugadores, uniformados con trajes oscuros.
Omar Bravo fue otro de los más solicitados; el atacante aún está resentido de una lesión en el tobillo derecho, pero dijo que nada le impedirá participar en el juego de este domingo, "no me lo quiero perder y voy a aportar lo mío", expresó el sinaloense en medio de gritos y porras.
En tanto, el vicepresidente, Ivar Sisniega, comentó que el América-Guadalajara será un parámetro para ver cuál de los dos equipos tiene más afición, "será difícil que alguno gane con dos goles de diferencia, más bien pienso que será un duelo muy cerrado". En cambio, Vergara pronosticó 3-0 en favor de Chivas.


