miércoles, 23 de febrero de 2005

Chivas metido en cuatro compromisos: Libertadores, Clausura, la MLS y el Tri

Benjamín Galindo analiza el momento que vive


Chivas fue llamado a cuentas públicamente. Y aprobó. Cruz Azul, su sinodal, aparecía también como inminente e inclemente verdugo.

Al final, los roles se invirtieron.

La víctima se quedó contemplando la despavorida huida del verdugo.

Chivas vive un momento que rebasa expectativas.

Los pronósticos precipitados estimaban que física, anímica y por lo tanto futbolísticamente, el Guadalajara quedaría expuesto, dispuesto y de rodillas ante la Máquina arrolladora.

Y no fue así.

Cruz Azul empató con el cronómetro en una mano y la fortuna en la otra.

Chivas sobrevivió con talento cuando las piernas respondieron y con espíritu cuando las piernas empezaban a rendirse, erosionadas del ajetreo de la InterLiga, el Clausura 2005 y la Copa Libertadores.

Y Chivas sobrevivió con un despliegue táctico y estratégico de alta exigencia, especialmente en media cancha, y con un indeclinable espíritu guerrero.

“Maestro” en la cancha como jugador, pastor en la metáfora al frente del Rebaño, Benjamín Galindo, revisa a su grupo de jugadores.

El momentum de su equipo le permite soñar, pero también las circunstancias de su equipo le marcan cautela. Es el hombre que sobrevive con prudencia en medio de la desbocada marea rojiblanca.

Benjamín Galindo pone a contraluz a su grupo de jugadores, elogia su temperamento, su apego masculino al compromiso colectivo, reconoce los riesgos del agitado ajetreo de prestar hombres a la selección, de jugar la Libertadores y el Clausura y de todavía, sin refuerzos, amamantar el sueño americano de Chivas USA, y cuando habla de conquistas, habla de títulos

REALISTA…

-Chivas no contrata refuerzos, deja salir jugadores, enfrenta un intenso calendario y cuando parecía que pagaría la cuota y desfallecería ante el mejor equipo del torneo, el Cruz Azul, se rebela. ¿Cómo se consigue esto?

“Estábamos conscientes de la situación desde un inicio de torneo. Conforme íbamos progresando, ganando objetivos en el InterLiga, el equipo estuvo planeando de acuerdo a las situaciones que pudieran darse. Se hablaba de dos o tres refuerzos que yo pedía. Al final no llegó ninguno de los refuerzos, y se fue Salvador Carmona. El equipo inició el Clausura con un empate ante Atlante y luego vino el descalabro ante Pachuca. Pero ya en el InterLiga el equipo había mostrado la capacidad y el talento que tienen los jugadores. Seguimos avanzando hasta pasar la primera fase [repesca, 8-2 a Cienciano] de la Libertadores y después vencimos al Cobreloa [3-1]. Pero Chivas tarde o temprano el equipo va a resentir algo. Lo vimos el sábado [1-1 con Cruz Azul], donde empezó a notarse la carga de los partidos que se han disputado, pero los jugadores han respondido bastante bien y para mí su comportamiento ha sido ejemplar sobreponiéndose al cansancio de juegos y viajes”.

-¿Cuál es el mensaje dentro del grupo, cuál es la doctrina de Benjamín Galindo en el vestuario, en la motivación del equipo?

“Nos hemos trazado objetivos en los que es evidente que estamos ávidos de triunfos para esta institución y su grandeza. Entonces, como tal, hay que iniciar una nueva etapa en la que nosotros debemos devolver esa vida a base de ganar torneos, de cumplir logros, porque eso es lo que realmente habla y es de eso de lo que realmente hablas con los jugadores, porque estás en constante comunicación para tratar de que no se pierda esa actitud. Siempre he pregonado que un equipo no puede perder el hambre y este equipo no lo va a perder. En Chivas hay jugadores que han logrado ya algo, pero la vida sigue, el futbol es día con día y es un reto para conseguir más. Esa es una situación que siempre hay que recalcar, que el futbol da momentos que tienes que disfrutar y brindarse en un gran esfuerzo para un gran equipo como es el Guadalajara”.

-Una prueba del trabajo es la forma en la que rescatas a Omar Bravo, luego del peligroso accidente automovilístico, de lesiones, de una baja de juego. Ahora no sólo hace goles sino la forma en que define esos goles…—

“Hay jugadores a los que tienes que arroparlos mucho más que a otros. Cada uno de ellos te indica y te exige un trato diferente, por su forma de ser, por sus características como persona, como futbolista. Yo creo que ahí tiene mucho que ver la parte humana. Él no andaba bien, especialmente en el torneo pasado, pero siempre estuve platicando con él, cerca de él, le decía que quería recuperarlo, que jugara y viviera el futbol de la mejor manera posible. Él tuvo una difícil situación extrafutbol [accidente automovilístico en la madrugada, luego de una noche de copas], pero afortunadamente se arregló todo y él ahora vuelve a ser el jugador que es, es decir, talentoso, potente, en donde él tiene esa característica de un jugador que no se da nunca por vencido y lo ha demostrado, sobretodo en este torneo, y que le han sentado bien todos estos partidos, porque ha encontrado el gol, y un delantero cuando encuentra el gol se encuentra a plenitud con su confianza, con su estado de ánimo y con la fe del goleador”.

-La televisión desnuda a tus jugadores. Uno no ve temor, ni preocupación, ni presión, sino rabia, ansias de ganar. ¿Cómo sobrevive esa actitud en medio de tantas presiones que rodean a Chivas?—

“Eso que me preguntas, eso es la descripción más exacta de lo que está hecho cada jugador de Chivas y a lo que está comprometido cada uno de ellos. Hay un compromiso muy grande, desde que tomé el equipo hay una gran unión, tanto dentro como fuera de la cancha y eso, para mí, es fundamental. Yo creo que jugar a lo mismo y sobretodo creando nuevas metas y objetivos en el ámbito colectivo, eso es fundamental, debe ir de la mano con el estar atento a todos los detalles que suelen presentarse y que el jugador mantenga la fe en ese compromiso de jugar en Chivas”.

-Has dicho que Chivas necesitaba refuerzos, pero haces cambios, descansas jugadores, reacomodas jugadores y el equipo no cambia, no lo resiente, ni física, ni anímica, ni futbolísticamente…

“Sobretodo es eso que mencionas. Siempre hemos hablado que este equipo va a pelear y a estar dispuesto a todo, pero hasta donde nos alcance. Es decir, no podemos dejar de lado ni la Libertadores ni el Clausura. A este equipo no se le permiten esas libertades, a este equipo se le exige en ambas competencias y así lo asumimos y así lo enfrentaremos, hasta donde nos alcance. Por momentos uno dice hay que enfocarnos a uno de los dos torneos, pero no es así, no es así en Chivas, este equipo es diferente y te reclama la seriedad debida, independientemente de si tienes o no la gente o si tienes o no los refuerzos. Bueno, entonces es el momento en que dices ‘vamos a tratar de darle la oportunidad a algunos de los jóvenes’ y cuando lo hacemos, al final, el equipo no lo resiente, no cambia mucho, por el deseo, las ganas y por la misma continuidad que en un momento les puedas dar a esos jóvenes. Yo creo que ahí hemos ido mejorando, nos hemos fortalecido, hemos madurado más en cuanto a tener en mente el profesionalismo de cada uno y sobretodo que hemos hecho un buen trabajo para recuperar a los jugadores dos veces por semana. Porque realmente en estas fechas no tienes tiempo de entrenar, sino de recuperarlos plenamente el día del partido, porque hemos tenido dos o tres días para conseguirlo”.

-Sin refuerzos, juegas cuatro torneos: la Libertadores, el Clausura, la eliminatoria con la selección nacional y la MLS con Chivas USA. ¿No es temerario eso?

“Estaba previsto. Lo que me tomó por sorpresa es que si se hablaba de tres refuerzos, al final no llegó ninguno. Finalmente mandamos a jugadores a Chivas USA pensando que íbamos a tener algunos refuerzos que finalmente no llegaron. No fue a la ligera, fue una decisión tomada razonadamente, pero ciertamente pensábamos que sí íbamos a tener los refuerzos solicitados”.

-¿Cuántos equipos se atreven a esos retos sólo con jugadores mexicanos? Cruz Azul, el sábado, hizo sus tres cambios y los tres por jugadores extranjeros Restrepo, Pereyra y Pavón…

“Eso sí es muy cierto. Todo mundo pensó que ‘a Guadalajara lo agarramos cansado’, ‘le ganamos cuando nosotros queramos’, pero no es así. Yo tengo un equipo fuerte, sobretodo mental y futbolísticamente. El equipo está fuerte físicamente, como tal, ha crecido y juega mejor cada día, y para mí no hay excusa, sí hay un cansancio, pero más bien es mental y no en nosotros, no en Chivas, sino en la gente que dice que ‘no van a aguantar’ o ‘que en cualquier momento se van a caer’, pero para eso estamos trabajando en todos los terrenos, para que este equipo no se caiga y se sobreponga a todo eso que comentas de que pocos equipos se atreverían a hacer esto, pero yo estoy orgulloso de este equipo y de que cada uno de los integrantes va a luchar hasta lo último para conseguir algo, ya sea en la Liga o en la Libertadores, o en ambas”.

-Chivas lleva un buen paso con sólo jugadores mexicanos, en tiempos en que los directivos quieren aumentar el número de extranjeros. Vaya, hasta en la selección hay un naturalizado como Sinha…

“A mí me llama mucho la atención toda esa gente que siempre está hablando de que viene mucha gente [jugadores extranjeros] de calidad. Para mí no es cierto. Yo siempre lo he comentado, para mí lo idóneo es que lleguen tres extranjeros, pero que realmente lleguen a aportar. Si analizamos jugador por jugador de los que actualmente están, veremos fácilmente que no es así. Yo no tengo nada contra el futbolista extranjero, yo tuve grandes compañeros que dejaron huella y que no venían nada más a cobrar. Yo no demerito el trabajo de la gente en un momento dado y a veces la culpa no es de esos futbolistas extranjeros, sino de los directivos que no son dueños de los equipos y tratan de firmar al jugador como más les convenga a ellos. Lo ideal, insisto, es que sean tres por equipo, porque siempre hay do o tres en la banca. Yo no entiendo, no concibo, porqué hay tanto extranjero en México. Lo mismo dice Lavolpe [Ricardo, técnico de la selección mexicana] y con razón, que en posiciones importantes siempre hay un extranjero, aunque cuando habla de que no hay talento mexicano, ja, ja, ja, ahí si no estoy de acuerdo. Es lamentable que aumenten el número de extranjeros, porque si eran cuatro, luego cinco ya no sé de qué serán capaces esos directivos en unos años más”.

-¿Necesita Benjamín Galindo un Benjamín Galindo dentro de la cancha?

“Yo tengo jugadores importantes, con características muy buenas, como el ‘Bofo’ [Adolfo Bautista], el mismo [Francisco] Palencia, que pueden desarrollar esa función. Son característica diferentes en verdad. Yo no soy el típico entrenador o el típico ex jugador que dice ‘ojalá tuviera uno de mis características’. Eso sale sobrando. Yo me aboco a lo que tengo, y tengo un gran equipo. Cada jugador tiene sus características, cada uno sus cualidades y condiciones que tratan de sumar al proyecto general del equipo”.

-Si Cruz Azul era complicado con su marcha perfecta ahora enfrentarán al equipo con la marcha más imperfecta del torneo, el Atlas, con todo lo que representa un Clásico que fractura en dos a la ciudad…

“En estos juegos sobran las estadísticas o cómo andan los equipos. Este es un partido diferente, que se vive en un entorno especial por este Clásico. En este juego se involucra todo mundo y divide a la ciudad, divide aún más a la afición, eso lo hace más interesante y para el futbol es importantísimo. Ahí no afecta si Atlas anda mal o cómo andamos nosotros, aquí es diferente, es un Clásico que nosotros queremos ganarlo, ganarle al Atlas, porque ya son dos o tres Clásicos que no se nos han dado. Por lo pronto tenemos cuatro días para entrenar, para tratar de estar mucho mejor y por eso mismo, ganarle al Atlas”.

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